Dinero como función de utilidad

Los agentes inteligentes necesitan alguna forma de comparar resultados para basar sus decisiones. Es decir saber de forma numérica “lo útil” que es cada decisión. Es algo complicado. Muchas veces podemos estar tentados en tomar atajos. Uno de los más habituales es usar el valor económico como media de este valor. Sin embargo los seres humanos tienen un relación curiosa con el dinero.

¿Por qué es importante el dinero para la I.A.?

El dinero es importante para la I.A. por el sencillo motivo de que es importante para los humanos. Si necesitamos que los agentes inteligentes interaccionen con nosotros han de tener en cuenta nuestras peculiaridades.

También resulta curioso comparar como actuamos con el dinero. El dinero actúa como una función de utilidad para nosotros y al ser tan fácilmente interpretable (es un simple valor numérico) podemos comparar como actuamos respecto a cómo esperaríamos que actúe una inteligencia artificial.

¿Eso quiere decir que algo falla en nosotros o en los agentes? No, simplemente quiere decir que hemos llegado por caminos distintos y valoramos el dinero de forma diferente. Para los agentes es simplemente un número que usar como función de utilidad, mejor cuánto mayor sea el número. Para nosotros todo es más complicado. El dinero es una mezcla de algo natural y conocido como es el acumular bienes materiales con algo nuevo y desconocido que es el valorar algo abstracto e inmaterial como es el dinero.

Los humanos entendemos que acumular bienes es beneficioso, pero en la naturaleza la mayoría de los bienes importantes no son acumulables más allá de cierto punto. La comida se estropea y tener cien lanzas en lugar de dos o tres solo te supone una carga. De hecho repartir las cosas que te sobra entre tus amigos y familia puede ser una buena inversión ya que te conseguirá su simpatía y cierto estatus social y quién sabe si en un futuro necesitarás un favor y te lo podrán devolver. Además ayuda al grupo y estar en un grupo fuerte también es beneficioso. Al final compartir puede resultar la mejor forma de usar los bienes y el reconocimiento del grupo más valioso a largo plazo que los bienes.

Sin embargo. El dinero puede acumularse sin límites, sin suponer una carga o que se eche a perder con el tiempo (se devalúa pero no es comparable). El dinero permite mejorar nuestra calidad de vida y nos proporciona seguridad para el futuro. Pero esta claro que no sabemos muy bien como valorarlo de forma intuitiva lo que da resultado a comportamientos contradictorios.

El valor del dinero y la justicia

El valor del dinero es relativo, depende de lo que tengas, de lo que tengan los que te rodean o incluso tus esperanzas de beneficio. De primeras todos podemos pensar que si sales ganando dinero has ganado. De hecho las matemáticas nos apoyan. Ganar dinero es mejor que no ganarlo y desde luego mucho mejor que perderlo desde la teoría de juegos está claro. Sin embargo para el ser humano no es tan simple.

Hay un juego llamado “ultimátum”, sus reglas son sencillas: Hay dos jugadores, a uno se le da una cantidad de dinero, supongamos 100€, su función es decidir cómo repartirlo, cuánto se queda el y cuánto el otro jugador. El otro jugador solo tiene una función, decir si acepta o no el trato. Si lo acepta ambos se quedan con su parte del dinero, si no lo acepta los dos pierden su dinero. Lo lógico sería aceptar cualquier trato cuyo valor sea mayor que 0. Algo siempre es mejor opción que nada. Pero los humanos no somos tan simples y tendemos a rechazar repartos que no sean lo suficientemente “justos”, parece que podemos asumir cierta cantidad de injusticia a cambio de un beneficio pero “sin pasarse”. Es decir mucha gente estaria dispuesta a aceptar un reparto 60-40 pero muy poca un reparto 90-10.

Para entenderlo vamos a comparar dos casos, supongamos que alguien te regala 10€, estarás agradecido. Ahora estás jugando al juego del ultimátum y te ofrecen 10€. El valor intrínseco del dinero es el mismo. Pero nuestra forma de valorarlo no. La injusticia del reparto hace que el dinero pierda valor, tanto como para llegar a rechazarlo. Ojo que al actuar así nos aseguramos que el reparto se acerque a lo justo. Incluso en el juego del dictador, una versión en la que el segundo jugador no puede decir que no, el reparto se aleja más de lo que sería justo pero no llega a los 0€ que sería lo óptimo en este caso. Esta claro que valoramos algo más que el simple beneficio económico

Se suele decir que “todos tenemos un precio”, no estoy seguro si todos lo tenemos, pero algunos desde luego. Si el ultimátum se jugará con millones de euros estoy seguro que mucha gente se trataría su orgullo y aceptaría un reparto de 99 millones a 1 millón aunque fuera injusto.

Valor del dinero en el entorno social

Hay estudios que demuestran que la gente esta más o menos satisfecha con su salario o su bienes en relación a lo que tengan la gente que le rodea. Es decir valoras el dinero como indicador de estatus social. Y aprovechándose de eso muchos productos caros se publicitan como indicadores de estatus social. Se venden como si fueran la cola de un pavo real.

Mucha gente paga más de lo que corresponde en la relación beneficio/costo solo por aparentar. Comprarse un producto caro que no va a aprovechar. Se podría discutir que se compensa por el incremento de estatus social. También se podría cuestionar lo beneficioso que es entrar en esas dinámicas absurdas donde el único beneficio real lo saca el vendedor.

El hecho que haya gente que por aparentar se endeude quiere decir que valoramos el reconocimiento social como una valor en si mismo

Valor del dinero y necesidad

Para hacer un algoritmo que valore lo beneficiosa económicamente que es una acción podemos usar cálculos como la esperanza que son independientes de tu situación, solo dependen del beneficio que se pueda esperar.

En los humanos el valor que damos al dinero depende de la necesidad que tengamos de él. A mayor necesidad mayor valor le damos al dinero, sobre todo si es inmediato. De ello viven esas empresas que dan créditos rápidos a intereses altos. Cuando necesitamos dinero no valoramos correctamente los costes de obtenerlo. De hecho cuando la deuda alcanza un nivel que es imposible de pagar mucha gente opta por adoptar el punto de vista “de perdidos al río” tomando decisiones arriesgadas que pueden hacer que la deuda crezca ¿Pero que más da si ya no podemos pagarla?

Cuando tienes mucho dinero también resulta difícil evaluar el riego y eso hace que mucha gente acabe perdiendo su fortuna. Se da en muchos casos de gente que le ha tocado mucho dinero en la lotería que lo gestiona mal y lo pierde en la llamada maldición de la lotería. Posiblemente debida a que según vas acumulando cosas la felicidad que obtienes de ello disminuye muy rápidamente y acabas gastando más de lo debido. Parece que el acumular cosas por encima de un limite no produce más felicidad.

¿Ocurre solo con el dinero?

Realmente no, ocurre con cualquier cosa que tenga valor para nosotros. Estudios con primates han demostrado comportamientos parecidos con frutas o juguetes. Parece ser que valoramos más cosas que el simple beneficio material de nuestras acciones. Que la justicia, el reconocimiento o el grupo social nos interesa más de lo que consciente mente percibimos.

Cualquier inteligencia, artificial o no, que quiera vivir en la sociedad humana ha de tener en cuenta estos valores o no logrará predecir nuestro comportamiento. Como ejemplo, el caso de un colegio que cansado de que los padres llegaran tarde a buscar a los hijos decidió multarlos. Resultado, los padres empezaron a llegar aun más tarde. Al pagar por ello dejaron de sentirse tan culpables por llegar tarde, el coste social fue reemplazado por el económico