Libre albedrío e inteligencia artificial

Esta entrada es más filosófica que técnica. Y es que nuestros conocimientos sobre las raíces del libre albedrío muy limitada. No tenemos ni idea de los mecanismos que los producen.

El libre albedrío es la capacidad que tiene el ser humano de decidir “por si mismo”. Es curioso lo fácil de entender lo que es pero es difícil que es saber como funciona, tan difícil que ni siquiera hay pruebas de que de verdad exista. La mayoría de la gente cree que si porque así lo experimenta pero nada nos asegura que esa sensación se real. Aquí nos adentramos en el inquietante terreno de la metafísica. ¿Estoy escribiendo este texto voluntariamente porque así lo deseo? o ¿Lo estoy escribiendo porque así lo desea algún mecanismo en mi cerebro y que me genera la idea de que es un acto voluntario?.

Si ni siquiera sabemos que es el libre albedrío ¿Cómo lo podamos reconocer desde fuera?. Una forma poco formal seria decir que un sistema con libre albedrío “hace lo que le da la gana”. Decide por si mismo como actuar, por lo que en dos situaciones exactamente iguales puede actuar de manera distinta. Precisamente ese mecanismo el de “decidir como actuar” es el que no sabemos como puede funcionar. Y lo que conocemos hasta ahora del universo parece indicar que ese mecanismo puede no existir.

Determinismo

Esta visión del universo proviene de la física clásica. En su época la revolución que supuso entender los fenómenos naturales usando las matemáticas dio lugar a la creencia de que todo en el universo era predecible si se sabían las condiciones iniciales. Todo el universo funcionaba como los engranajes de un reloj. En un universo así no hay espacio para el libre albedrío. todo, hasta los seres humanos somos predecibles si tenemos suficiente información. Por lo tanto no hay manera de encajar el libre albedrío en ese modelo del mundo. podríamos decir que el mayor enemigo del libre albedrío es el determinismo

Caos

El determinismo parece que termina con la posibilidad del libre albedrío, todo es predecible, pero aún en un mundo determinista aparecen sistemas que son tan complejos que difícilmente pueden ser predecibles. Eso se debe a dos fenómenos, la realimentación y la sensibilidad a las condiciones iniciales. El primero significa que en cada momento el valor depende del valor que tenia el momento anterior. El segundo que están tan sujetos a las condiciones iniciales que cualquier pequeña variación hace que los valores que toman a los largo del tiempo evolucionen de forma completamente diferente (el famoso efecto mariposa).

Podría parecer que se ve un rayo de luz entre tanto determinismo. Si estos sistemas no son predecibles quizás expliquen el libre albedrío. Pero ¡Ojo! Los sistemas caóticos son deterministas, si pudiéramos garantizar con gran precisión unas condiciones iniciales idénticas el sistema se comportaría siempre igual. Así que el comportamiento impredecible solo lo es en apariencia, un libre albedrío caótico solo daría la sensación de ser realmente libre.

Comportamiento emergente

Hay otro tipo de sistemas que partiendo de un comportamiento determinista llegan a comportamientos complejos y difíciles de predecir. Sistemas que partiendo de la combinación de partes más simples llegan a comportamientos más complejos de lo que podría esperarse. Lo que tantas veces es descrito con la frase “El resultado de la suma es mayor que al suma de las partes” a esto se le conoce como comportamiento emergente.

Fenómenos como la consciencia o el libre albedrío cerebrales podrían deberse a un comportamiento emergente. está claro que nuestro cerebro es más que la simple agrupación de billones de neuronas. La estructura de sus conexiones (conectoma) parece ser fundamental para que el funcionamiento del cerebro.

Sin embargo ocurre lo mismo que en el caso anterior, realmente es un comportamiento determinista.

Mecánica cuántica

Frente a la seguridad matemática del determinismo la mecánica cuántica define el universo en forma de probabilidades, no podemos predecir con seguridad donde esta un electrón, solo la probabilidad de donde estará. El mundo ya no es determinista y esto nos da un hueco donde encajar el libre albedrío. Es más la mecánica cuántica establece que hay valores que nunca vamos a poder conocer con certeza ya que cuanta

La idea de que la consciencia y el libre albedrío son un fenómeno cuántico fue popularizada por Roger Penrose que encontró un mecanismo por el cual podría existir una especie de “computación cuántica” en el cerebro que daría lugar a la conciencia y al libre albedrío. Podría parecer que el misterioso comportamiento de la mecánica cuántica y su impredecibilidad nos podría dar una forma de justificar el libre albedrío, ademas aquí no es un problema de precisión, “el principio de indeterminación” establece que hay valores que nunca vamos a poder conocer con exactitud. Por ejemplo la velocidad y la posicion de una particula estan vinculados de tal forma que cuanto más precisión tengamos en la medida de uno, menos tendremos en la del otro.

El mecanismo propuesto por Penrose se enfrenta a bastantes problemas. Uno de los principales el de la decoherencia. Explicándolo pronto y mal, la computación cuántica solo funciona mientras los bits están en estado de indeterminación cuántica, pero para que ese estado dure hace falta o un ambiente frío y casi de vacío o algún mecanismo que permita que conservar el estado de indeterminación cuántica. Con la temperatura y densidad del cerebro y sin que se haya encontrado ningún mecanismo para mantenerlo, el estado de indeterminación dura un periodo de tiempo tan breve que es imposible que afecte a los procesos del pensamiento.

La mecánica cuántica tampoco da un mecanismo claro que defina el libre albedrío, cierto que da un hueco para que no todo sea determinista y pueda existir el libre albedrío, pero por ahora solo se cambia un mecanismo determinista por otro aleatorio. Hasta donde sabemos el electrón no elige donde está si no que esta sujeto a una probabilidad (defendida por el cuadrado del valor de la función de onda ). No queda claro como “aleatorio” es mejor que “determinista” para explicar el libre albedrío.

Múltiples universos

Pero aun con la mecánica cuántica hay interpretaciones de la misma que acaban con el libre albedrío. Por ejemplo, la interpretación de los múltiples universos dice que cada vez que tomamos una decisión el universo se divide en varios multiversos. En cada uno de ellos tomas una decisión. Si al final se toman todas las decisiones el libre albedrío no existe ya que no hay una elección real entre múltiples opciones, todas las posibles opciones se toman y solo el azar decide en cual de esos universos estas, pensando que has sido tu el que ha decidido tomar esa decisión.

Este caso solo se daría si la interpretación de los múltiples universos es cierta y si la toma de decisiones es un proceso cuántico ya que los procesos deterministas (como tirar una moneda al aire) no producen varios universos (al contrario de lo que se ve en las películas)

Dualismo

Puede ser que la consciencia este formada por la materia que compone nuestro cerebro, pero que haya algo más, algo único que nos de el libre albedrío. El dualismo separa la parte física de fenómenos como la consciencia de una parte “no física” y por lo tanto no estudiable por la ciencia. En ese caso no hay reglas, esa parte no física puede ser cualquier cosa y es difícil demostrar su existencia o no existencia. Es decir aunque existiera nada nos asegura que esa parte nos de libre albedrío, es un acto de fe con los ojos cerrados. Para complicar un poco más el asunto, algunas de estas creencias que justifican la creencia del libre albedrío creen también en “fuerzas” o “entidad” que condiciona tu destino, así que en algunos casos lo que por un lado te dan por el otro te lo quitan.

El problema de esto es que recuerda mucho a lo que pasaba con la química orgánica que se creia que para sintetizar sustancias organicas hacia falta la intervención de una “fuerza vital”. Actualmente nadie piensa que haya ninguna diferencia entre las moleculas organicas creadas por un ser vivo y las sintetizadas en un laboratorio.

El cerebro y los sesgos

Casi todos están de acuerdo en el libre albedrío ocurre en el cerebro, aunque aun desconocemos mucho sobre su funcionamiento entendemos lo suficiente como para saber que, independientemente del libre albedrío, nuestro cerebro no ayuda demasiado a ser objetivo. Nuestros procesos mentales están llenos de sesgos cognoscitivos, nuestra educación de prejuicios y nuestro razonamiento de falacias.

Los sesgos funcionan como atajos que toma el cerebro al procesar información y que dan lugar a conclusiones ilógicas o irracionales. Lo peor es que desde nuestro punto de vista nos parecen completamente racionales e integradas en nuestra decisión. Es difícil tener un pensamiento objetivo ya que los sesgos están integrados en nuestros procesos mentales. Podemos tratar de ser consciente de ellos para tratar de reducir su influencia sobre nosotros, pero no podemos evitar que nuestro cerebro use esos atajos.

Ademas vivimos inmersos en una cultura llena de prejuicios (da igual cual sea, todas los tiene) y datos que hemos aprendido desde pequeños y que consideramos ciertos sin más prueba que la repetición. Nuestro propio razonamiento a veces cae en falacias, predicados que nos parecen ciertos y completamente lógicos, pero que analizándolos detenidamente no lo son. Y todo esto dejando de lado más cosas que influyen en nuestras decisiones sin que las percibamos como traumas, estados de animo, autoengaños, el entorno que nos rodea o cosas como la disonancia cognitiva o la influencia de los genes.

Visto todo esto resulta difícil ejercer un libre albedrío completo cuando nuestros propios procesos mentales están llenos de trampas que influyen en nuestro pensamiento y decisiones.

La situación actual

Actualmente estamos bastante seguros de que el universo no es completamente determinista, la mecánica cuántica establece limites a lo que podemos saber y predecir introduciendo valores aleatorios que solo podemos conocerlos de forma estadística. Pero aunque eso nos libra del determinismo no hemos encontrado un mecanismo para explicar esa capacidad de “tomar decisiones por uno mismo”. Así que por ahora el libre albedrío parece ir perdiendo la partida, es difícil aceptarlo porque es algo que sentimos y que creemos que nos define. ¿Que seria de nosotros si no tenemos capacidad de decisión?

Que no exista libre albedrío no quiere decir que todo lo que ocurre en el universo esté escrito. Se puede imaginar a los humanos como seres inteligentes que nacen con cierta programación pero que aprenden del entorno que les rodea. Con ese aprendizaje se enfrentan al mundo de tal forma que cuando tienen que tomar una decisión su cerebro ofrece una respuesta que es la suma de los datos que percibe, el entorno, sus procesos internos y lo que hemos aprendido y vivido. Eso no resta importancia a nuestras decisiones las convierten en una extensión de lo que somos. Puede que la respuesta no se “decida” en ese momento pero lo que lleva a ella es la suma de los que nos hace nosotros mismos.

Inteligencia artificial y libre albedrío

¿Entonces podemos dotas a la I.A. de libre albedrío? No es una respuesta sencilla. Aunque nuestra mente sea determinista estamos lejos de lograr algo parecido a nuestra capacidad para decidir. En un futuro quizás nos acerquemos y aquí hay dos posturas.

El libre albedrío existe y tiene “algo especial” que no podemos copiar. Por ejemplo hay teorías que dicen que es posible que funciones mentales como la consciencia o el libre albedrío funcionen de una forma no computable (no algorítmica) lo cual impide que con nuestro actual conocimiento podamos copiarlo. Nuestro conocimiento de computación solo nos permite modelar y crear procesos que podemos expresar como un algoritmo. Independientemente de cual sea el motivos, si no la podemos copiar poco queda que hablar, como mucho podemos acercarnos a imitarlo. ¿Tanto como para que cueste notar la diferencia?. ¿Hay alguna deferencia entre una decisión tomada por el libre albedrío que una tomada por un sistema inteligente pero sin libre albedrío? Y ya puestos, ¿Cuáles son mejores?.

La otra opción es que no hay nada en el libre albedrío que no podamos copiar. Ya sea porque no exista o porque encontremos como funciona. Puede que no se pueda ejecutar con lo que nosotros entendemos como un ordenador pero que logremos copiar o imitar el mecanismo. En ese caso la I.A. podrá tomar decisiones como nosotros, incluso mejor que nosotros. Podremos eliminar todo aquello que nos impide ser objetivos a los humano. Quizás sea otra singularidad, aquella en que las maquinas sean más libres que nosotros.